lunes, 23 de enero de 2017

La culpa de todo la tiene Todd McFarlane


Esta página, dibujada en 3º de la ESO a los catorce años, es una crítica de fanboy traicionado a la película Spawn y a Todd McFarlane, creador del cómic en que se basa. Apenas tiene diez viñetas, pero en ellas hay miga que lo flipas. 

Empecemos aclarando, para quien no haya sido lector de cómics adolescente en los 90, que tras su paso por varias colecciones de Marvel y DC (las dos grandes editoriales estadounidenses de superhéroes), Todd McFarlane alcanzó estatus de superestrella dibujando The Amazing Spiderman

Ediciones españolas del Spiderman de Todd McFarlane por Cómics Forum (Planeta deAgostini), 1989-1990

Tanto McFarlane como Rob Liefeld, Jim Lee y otros artistas best seller de la Marvel cobraban una buena suma de dinero, pero claro, los derechos de explotación de los personajes que dibujaban pertenecían a la compañía, por lo que un día se dijeron: "¡eh!, ¿y si fundamos nuestra propia editorial, creamos nuestros propios personajes, y así sacamos más pasta del merchandising?"

Ejemplares de Spawn editados por World Comics (Planeta deAgostini), 1994-1995

Así nació Image Comics y así nació Spawn, serie que tanto en el fondo como en la forma guarda ciertas similitudes con el Ghost Rider de la Marvel: los protagonistas de ambos títulos hacen un pacto con el Diablo, y sus estéticas remiten tanto al género de terror como al superheróico, empezando, en el caso de Spawn, por un uniforme cuya máscara recuerda a la del disfraz negro del citado Spiderman, y la capa al caballero oscuro por excelencia, Batman, otro icono del cómic mainstream estadounidense dibujado previamente por McFarlane... 

La divertida frontera entre el autohomenaje y el autoplagio.

Publicado por primera vez en Estados Unidos en 1992, a España llegó en 1994. Yo tenía ocho años y no había leído el Spider-man de McFarlane en solitario...

Spider-man 4, Cómics Forum (Planeta de Agostini), 1991

...Así que el rollo demoniaco y sangriento de Spawn me pilló por sorpresa: en el número 2 salía un monstruo con una boca enooooorme llena de colmillos que arrancaba corazones; en el 5 un vendedor de helados asesino de niños...

Páginas de Spawn 2 y 5, edición española de World Comics (Planeta deAgostini), 1994

El personaje tuvo tal éxito que en 1994 inauguró línea de juguetes, y en 1997 llegó a los cines la adaptación cinematográfica que nos ocupa


A esas alturas estaba descubriendo el humor gamberro de Lobo, el hardboiled de Sin City... Vamos, que leía poco tebeo de superhéroes y no tardaría en dejar de comprarlo, Spawn incluido. ¡Sin embargo el trailer prometía! Imaginaba una peli oscura y violenta, tirando a terror, hasta un poco gore.


¡Menudo cuento de la lechera! Cuando me encontré con un blockbuster de acción de lo más light y prototípico, fue tal mi decepción...


...Que decidí vengarme de McFarlane, aunque fuese de forma simbólica: en la última viñeta, haciendo cola para una sesión de firmas, aparece mi alter ego con expresión pendenciera empuñando una pistola (atención al súper destello).


Bueno, más o menos. Dato curioso: el tebeo está fechado en febrero de 2000, dos años y tres meses después del estreno de Spawn en España. Aun cuando las películas solían llegar con retraso a Murcia respecto a las grandes capitales, llama la atención un lapso de tiempo tan grande. 

Sin descartar que un segundo visionado en VHS reavivase mi requeme por la peli de "sangre y tripas" que Spawn no fue, ya digo que para entonces el género de superhéroes me la sudaba bastante. Vaya, que la bilis del tebeo es una exageración con fines dramáticos. La cosa no iba tanto contra aquella adaptación comercialoide en particular, sino contra el concepto más general del "artista que traiciona a sus fans por dinero". Porque Toddy, al igual sus otros socios de Image, se las dio de abanderado de los derechos de autor... 

Texto de McFarlane publicado en la edición española de Spawn 2

...Dejando más tarde la colección en manos ajenas para dedicarse a su compañía de juguetes. ¡Que muy bien!, el sueño americano: pero, de todos aquellos creadores que abandonaron Marvel en busca de mayor libertad creativa, el único que ha seguido escribiendo y dibujando mes a mes las andanzas de su criatura es el señor Erik Larsen. En fin, como adolescente idealista me tocaba la moral. Aparte había visto fotos de McFarlane y me parecía el tío más hostiable del planeta.

Todd haciendo como que sigue acordándose de dibujar: "no puedo parar de crear... royalties"

En cuanto al estilo de mi cómic, el lector observador se habrá percatado de que no recuerda nada al de McFarlane. Aunque de crío me encantaba copiarlo...


...En la adolescencia una de mis principales influencias era el español Rafa Garrés, quien en 1995 publicó con Glénat la miniserie Hombres y Bestias.


El dibujo de Hombres y Bestias me recordaba por su blanco y negro hiper contrastado al Sin City de Frank Miller, pero con una mayor pasión por el detalle anatómico: ¡las fibras musculares y las venas a punto de explotar de esos militares de gimnasio...! Algo así como Sin City meets Commando por un Miller de esteroides.

Sin City de Frank Miller

Hombres y Bestias de Rafa Garrés

Y para terminar... ¡Minutos musicales! Puntualizar que de Ska-P no era muy devoto ni siquiera entonces (pero la sudadera del gato molaba), y de Manowar, gustándome algunas canciones, su rollo culturista-con-espada me daba vergüenza ajena (de ellos no tenía camiseta, pero la tenía un colega de entonces y de ahí copié el logo). Ultramemia de Def Con Dos y el Roots de Sepultura sí que me flipaban, y aunque hoy me quedo con el Primer Asalto y el Chaos AD (estoy hecho un pureta, lo sé), ahí van un par de temas.


jueves, 19 de enero de 2017

SUPER CYBORG (I)

Bienvenidos a Youngblood Godoy: the early years, blog dedicado a dibujos y tebeos de mi infancia y adolescencia y su contexto histórico y artístico... O sea, de dónde los copié. Porque ya lo decían Aristóteles en su Poética y Jack Kirby en Shop Talk de Will Eisner: aprendemos por imitación, como los monos.

"De mayor voy a ser dibujante de cómics y voy a ser millonario"

Empecemos con... ¡SUPER CYBORG!, cómic de superhéroes cuya génesis fue este dibujo robobélico a pilot y rotuladores de 1994 (nací en diciembre de 1985, así que por aquel entonces debía tener unos ocho añitos). Todos los dibujos están escaneados a escala 1:1, haz clic con el botón derecho para abrir en una nueva pestaña o ventana y ampliar a topeH.


Sin despreciar la influencia de diversos robores de la cultura popular de los 80 y los 90, desde los Transformers a Terminator, la principal motivación de Super Cyborg vino de uno de los tebeos más preciados de mi niñez. 


Spider-man, con guión enmedio, era una colección bimestral de 48 páginas publicada por Forum a principios de los 90. El número 11, de 1992, recopilaba el tercer y cuarto episodios de Revenge of the sinister six, saga escrita y dibujada por Erik Larsen. A Larsen lo conocía por la serie regular del mismo personaje (Spiderman sin guión enmedio), pero aquel Larsen, con guiones de David Michelinie y embellecido por entintadores como Randy Emberlin...


...no era el mismo Larsen que Larsen en solitario. 


El acabado gráfico era distinto, el trazo más suelto (a plumilla, más fácil de imitar con el pilot que yo usaba) y, por el argumento, el tono y el ritmo, este Spider-man parecía menos el típico tebeo de superhéroes y más una peli de acción a lo Jungla de Cristal, con un hombre-araña-Rambo-cyberpunk reventando hordas de robots mientras la UZI del cyborg Deathlok escupía toneladas de casquillos: KRAKASH! KKRUNKK! ZZRAK! ZZRAK! ZZRAK!

En Spider-man 11 aparecía otro cyborg, llamado (redoble de tambores)... CYBORG X


Ni Deathlok ni Cyborg X eran, como Terminator, "robots de fábrica", sino humanos reconstruidos con partes artificiales. Mientras al Deathlok original (el que aparece en Spider-man 11 es la tercera encarnación) lo reanima en un futuro alternativo "un malvado régimen corporativo y militar que ha conquistado los Estados Unidos", Cyborg X es un soldado de la Guerra del Golfo que se ofrece voluntario para ser "el primero de una nueva raza de supersoldados... un Capitán América para los 90". Argumento con tufo a Soldado Universal, cuyo tufo remite a su vez a esa CUMBRE del cine de acción y ciencia ficción de todos los tiempos titulada Robocop.

Fotogramas de Robocop (1987)

Lo del bueno, policía o soldado, muerto en acto de servicio y luego resucitado como cyborg, es que molaba mogollón. Aunque la primera vez que dibujé Super Cyborg pensaba en una guerra robot-contra-robot en un futuro postapocalíptico, luego me dije "mejor una guerra robot-contra-robot-contra-humano-contra-todo en Vietnam en el presente... o quizá en un futuro próximo para justificar ciertos avances tecnológicos".


¿Por qué en mi dibujo Vietnam, en vez de una jungla, es un desierto? Bueno, tenía ocho años y en mi imaginación se mezclaban la guerra de Vietnam y la del Golfo, no sé por qué.

Fotogramas de Rambo II (1985) y Rambo III (1988)

A continuación una preview de Super Cyborg no.1, dibujado a pilot sobre libreta de papel cuadriculado. El primer episodio, DESAPARECIDO, narra la muerte del prota en Vietnam en 1999, o sea cinco años en el futuro de entonces (¡atención al ramboniano "Dios mío, esto es el infierno"!). Con el fin de implicar emocionalmente al lector (un poco de drama, no todo va a ser BRAKKA BRAKKA), los cartuchos de pensamiento nos informan de que es padre de familia a lo John McClane ("espero que los niños estén bien en New Jersey") y quiere vengar la muerte de su amigo Willy, cuyo cuerpo "desangrado, muerto, olvidado" es mostrado en un dramático flashback con zoom-out. "John va a pagar muy caro", y es que, como veremos en el próximo post, a Willy lo mató John, un soldado alemán (un alemán llamado John, en un Vietnam que es Afganistán: Geografía e Historia).


Y por ahora ¡eso es to, eso es to, eso es todo amigos! Más muy pronto.